La atención a los estudiantes y a los padres de familia constituye un pilar fundamental orientada a garantizar la equidad y la calidad educativa. Este proceso no solo se limita a la mejora de los aprendizajes en áreas curriculares específicas como Comunicación y Matemática, sino que busca el desarrollo integral del estudiante a través de una atención diferenciada que reconoce sus necesidades individuales, ritmos de aprendizaje y barreras educativas
1. HORAS DE ATENCIÓN A ESTUDIANTES
Estas horas no son para “dictar clase adicional”, sino para acompañar, retroalimentar y orientar.
1.1. Retroalimentación formativa individual o
en pequeños grupos
- Explicar al estudiante:
- En qué nivel está.
- Qué logró.
- Qué le falta mejorar.
- Dar orientaciones concretas para avanzar.
La norma señala que la retroalimentación es
clave para la autonomía del estudiante.
1.2. Atención diferenciada según necesidades
- Trabajar con estudiantes que:
- Tienen dificultades específicas.
- Presentan rezago o bajo desempeño.
- Ajustar la ayuda según:
- Ritmo de aprendizaje.
- Características personales.
Esto responde al enfoque de atención
diferenciada.
1.3. Acompañamiento en tareas, evidencias o
productos
- Revisar trabajos o portafolios.
- Orientar cómo mejorar evidencias.
- Ayudar a comprender consignas.
1.4. Desarrollo de habilidades
transversales
Desde cualquier área,
reforzar:
- Comprensión lectora.
- Expresión oral y escrita.
- Pensamiento crítico.
1.5. Soporte socioemocional
- Escuchar al estudiante.
- Identificar:
- Desmotivación
- Ansiedad
- Problemas personales
- Orientar y derivar si es necesario.
La norma enfatiza el bienestar, la
confianza y el manejo de emociones.
1.6. Orientación para la autonomía del
estudiante
- Enseñar:
- Cómo estudiar.
- Cómo organizar su tiempo.
- Cómo mejorar su aprendizaje.
1.7. Seguimiento y monitoreo
- Identificar estudiantes en riesgo:
- Bajo rendimiento
- Inasistencia
- Coordinar con tutoría y otros docentes.
2. HORAS DE ATENCIÓN A PADRES DE FAMILIA
(Interpretación normativa y
funcional)
Estas horas buscan corresponsabilidad
familia–escuela.
2.1. Comunicación de avances y
dificultades
- Informar sobre:
- Logros de aprendizaje.
- Dificultades específicas.
- Basarse en evidencias (trabajos,
evaluaciones).
La norma exige comunicar resultados del
proceso (diagnóstico, proceso y cierre).
2.2. Orientación para el apoyo en casa
- Explicar a los padres:
- Cómo pueden ayudar a sus hijos.
- Dar recomendaciones prácticas:
- Rutinas de estudio.
- Acompañamiento en tareas.
- Supervisión del tiempo.
2.3. Información sobre el proceso de Refuerzo
Escolar
- Explicar:
- Por qué el estudiante necesita apoyo.
- Cómo funciona el refuerzo.
- En caso de “extra horario”:
- Solicitar autorización.
- Asegurar asistencia.
2.4. Generación de compromisos
- Establecer acuerdos con los padres:
- Seguimiento en casa.
- Asistencia del estudiante.
- Apoyo emocional.
La norma menciona
explícitamente la generación de compromisos.
2.5. Orientación
socioemocional
- Informar sobre:
- Conductas
- Cambios emocionales
- Brindar pautas de crianza y
acompañamiento.
2.6. Participación en
reuniones periódicas
- Asistir a reuniones:
- Mensuales, bimestrales o trimestrales.
- Analizar avances y dificultades del
estudiante.
2.7. Coordinación para condiciones del
estudiante
- En casos necesarios:
- Alimentación
- Seguridad
- Bienestar











